¿Qué es la biodiversidad?
La biodiversidad es la variedad de formas en las que se expresa la vida en el planeta. Comprende varios niveles de organización: los genes, las especies y los ecosistemas.
Los genes de cada individuo determinan tanto características morfológicas (tamaño, color de pelo, existencia de escamas o plumas, tipo de hojas o corteza, etc) como fisiológicas y conductuales, que en conjunto determinan su probabilidad de sobrevivir y reproducirse en un hábitat particular en determinadas condiciones ambientales.
La diversidad de especies es el conjunto de poblaciones de diferentes especies que habitan en una comunidad. Hasta la fecha se han descrito cerca de dos millones de especies. En la medida en que se realicen estudios más detallados, el número de especies aumentará.
La biodiversidad en México
La biodiversidad no se distribuye de manera uniforme en el planeta, sino que hay algunas regiones que son biológicamente más ricas que otras, tanto en número total de especies (incluyendo a las endémicas), como en la variedad de ecosistemas que las componen.
Las naciones que tienen la mayor diversidad de especies en el mundo se conocen como países megadiversos. Para que un sea considerado megadiverso se aplican varios criterios. El principal de ellos es que tenga al menos 5,000 especies endémicas de plantas superiores. Actualmente se reconocen 17 países megadiversos, entre los que destacan Brasil, Indonesia, Colombia y México. Estos 17 países, juntos, poseen entre 66 % y 75 % de la diversidad de especies del mundo.
México tiene una importancia clave en la biodiversidad mundial. Ocupa el segundo lugar en el mundo en cuanto a número de especies de reptiles; además, 40 % de las plantas y 66 % de los anfibios que viven en México son especies endémicas del país. Asimismo, la mitad de las especies de pino, 40 % de las cactáceas conocidas y 47 % de los encinos del mundo se encuentran en México.
Importancia de la biodiversidad
La biodiversidad es muy importante ya que proporciona grandes beneficios a nuestra sociedad, como alimento, medicinas, fibras, madera y ornamentos, entre otros, de los cuales la humanidad ha dependido desde su origen.
La biodiversidad también nos ofrece otros beneficios, mejor conocidos como servicios ambientales, entre los cuales se cuentan la purificación del aire y del agua, la regulación de los ciclos hidrológicos, el equilibrio de gases en la atmósfera que determina el clima regional y mundial, la regulación de la temperatura local del aire, la formación y protección de suelo fértil y la polinización de las plantas cultivadas, entre muchas otras funciones.
Sin embargo, en las actividades humanas se aprovechan los recursos naturales y en ocasiones se sobreexplotan los recursos, algunas especies son endémicas del lugar, es decir, sólo se encuentran en áreas muy restringidas. Por lo tanto ¿cómo podemos definir un crecimiento sostenible en el que los habitantes de una población puedan explotar los recursos sin ocasionar la extinción de algunas especies?, o bien, ¿qué tan importantes son dichas especies en el ecosistema? Estas preguntas encuentran respuesta una vez realizados los estudios de caracterización de la biodiversidad en los siguientes tres niveles.
¿Cómo se mide la biodiversidad?
La biodiversidad no se puede medir sólo por la riqueza de especies sino también por la dominancia relativa de cada una de ellas, las especies se distribuyen según jerarquías de abundancia. Así tenemos desde las muy abundantes hasta algunas muy raras, cuando mayor es la abundancia de algunas especies ,menor es la biodiversidad de la comunidad.
Una propuesta de gran utilidad en el estudio de los patrones de distribución de las especies son las escalas o niveles de diversidad que propusó Wittaker en 1960, que son: la alfa, beta y gama.
La diversidad Alfa se define como el número de especies a nivel local, la Beta es medida a partir de contrastar las especies presentes en dos comunidades o áreas contiguas y la diversidad Gama hace referencia a la riqueza de especies en un paisaje.
Descripción del Nevado de Toluca
El Nevado de Toluca o Xinantécatl es un volcán mexicano ubicado en el estado de México, entre los valles de Toluca y Tenango (Valle del Matlatzinco). Se localiza a 22 km al suroeste de Toluca, Estado de México, en la República Mexicana.
Coordenadas:
19° 6' 23.6448'' N, 99° 45' 39.6612'' W
Latitud:
19° 17' 29'' de latitud norte.
Longitud: 99° 39' 38'' de longitud oeste.
Lat/Lon actual: (19.16592425362801, -99.79499816894531)
Altura: 4,558 m sobre el nivel de mar.
Ocupa parte de diez municipios
del centro del Estado de México como Toluca, Zinacantepec y Calimaya. Ofrece
elevaciones cercanas, como el cerro Cacalotepec, que cuenta con un albergue
alpino, el volcán Gordo, de 3 780 m de altura, el cerro La Calera de 3 740 m y
el cerro San Antonio, de 3 600 m.
Temperatura: Desde los -4 a 12 grados.
En su cráter se encuentran dos lagunas, del Sol y de la Luna, depósitos
de agua en los que, durante la época prehispánica, los habitantes
depositaban ofrendas de copal y objetos de culto.
El Parque Nacional
Nevado de Toluca tiene una superficie de 51 mil hectáreas pobladas por
abundante vegetación de pinos, cedros y abetos, donde
viven tlacuaches, coyotes, reptiles, ardillas, conejos, roedores y aves. Constituye uno de los
más atractivos y visitados del país; además, en las faldas del volcán, se
distingue un área de recreación llamada Parque de los Venados, donde se
realizan paseos campestres.
¿Qué es lo que esta pasando en el Nevado de Toluca? ¿Cuál es su importancia?
Como lo mencionábamos anteriormente, la biodiversidad nos ofrece ciertos beneficios, mejor conocidos como servicios ambientales. El Nevado de Toluca es la fábrica de agua para las regiones hidrológicas del Lerma-Santiago y del Balsas; gracias a esto es que las zonas urbanas, industriales y agrícolas de Toluca, de Valle de Bravo y parte de la Ciudad de México tienen agua.
Los bosques del ex Parque Nacional también producen oxígeno, retienen dióxido de carbono, evitan que la erosión genere deslaves peligrosos y forman parte del patrimonio cultural y de la identidad del centro de México.
Cabe destacar su importancia en los inminentes retos del cambio climático.
El Nevado de Toluca en un sitio de gran elevación inmerso
en una latitud tropical. Montaña de
gran altitud + latitud tropical. Para las disciplinas de la evolución y la
macroecología, dicha suma se traduce en zonas de estabilidad climática de
largo plazo, es decir, sitios que permiten la subsistencia de la
biodiversidad a pesar de los cambios climáticos de la Tierra.
En los últimos dos millones de años, nuestro planeta ha
atravesado varios periodos glaciales (como hace 20 mil años, cuando la línea de
nieve de los volcanes del centro de México estaba alrededor de 1,000 metros más
abajo), interglaciales (como el actual) y ahora se encamina a un futuro de
mayor temperatura debido al cambio climático causado por las actividades
humanas.
Durante los cambios climáticos la biodiversidad se mueve para “seguir” las temperaturas
adecuadas. Muchas especies de los bosques de Estados Unidos estuvieron
“refugiadas” en México durante el último periodo glacial. Lo que hace
estratégico al Nevado de Toluca y a otras montañas altas del centro de México
es que las especies pueden sobrevivir casi en el mismo sitio a pesar de grandes
cambios climáticos: para alcanzar una temperatura adecuada si el clima cambia,
basta con realizar un pequeño movimiento horizontal y el cambio de altitud hará
el trabajo.
Proteger el Nevado de Toluca es no sólo conservar las
especies que actualmente existen ahí, sino garantizar que el motor que genera
la biodiversidad se mantenga en el mediano y largo plazo. Por eso es relevante
proteger sus ecosistemas naturales aunque algunas de sus especies se hayan
extinto ya.
La Faja Volcánica Tansmexicana (FVTM, el sistema de
volcanes del centro de México que va del Nevado de Colima al Cofre de Perote) Alberga
volcanes y biodiversidad que son únicos, uno de nuestros más grandes
privilegios, los emblemas de nuestro horizonte. Estas Áreas Naturales
Protegidas, son las últimas extensiones de bosques del centro de México. Nuestras
ciudades no pueden subsistir sin sus servicios ambientales. No podemos
perderlos.
En el Nevado de Toluca la deforestación es grave, hay
sitios donde se extrae grava y una parte se ha abierto a actividades
agropecuarias. El resultado es que algunas regiones del Nevado de Toluca están
seriamente erosionadas. Que la situación llegara a esto es fruto de un abandono
institucional histórico del Área Natural Protegida y de políticas públicas
contradictorias que fomentaron el cambio de uso de suelo. Como resultado el
Área Natural Protegida Nevado de Toluca fue recategorizada de Parque Nacional a
Área de Protección de Flora y Fauna (APFF). La justificación de dicho decreto
es permitir que se apliquen programas de manejo sustentable de los bosques y
contrarrestar así las actividades ilegales que están deteriorando su
biodiversidad.
El cambio de categoría en lugar de frenar el deterioro
del Nevado pueda incrementar la extracción de recursos forestales (incluso de
forma legal) y facilitar el crecimiento de las zonas agrícolas y urbanas. La
raíz del temor es que las APFF tienen menos restricciones en el manejo de los
recursos naturales y en el uso del suelo que los Parques Nacionales. Otra
preocupación es que si se llevan a cabo plantaciones forestales, que si bien
son vegetación arbórea, éstas se hagan con especies comerciales de modo que se
pierda el verdadero valor biológico que aún posee el Nevado de Toluca.
Actualmente la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP)
está elaborando el Plan de Manejo correspondiente al APFF Nevado de Toluca.
Esto involucra a académicos, autoridades locales y otros grupos. Es
indispensable que la CONANP garantice la transparencia total de este
proceso. Las decisiones deben hacerse con base en criterios técnicos y las
observaciones de grupos académicos y pobladores locales deben ser
verdaderamente tomadas en cuenta antes de presentar una versión final del
documento.
De acuerdo con el Borrador del
Programa de Manejo que la CONANP subió a Internet para su
consulta pública en noviembre del 2013, en la APFF Nevado de Toluca habrá zonas
dedicadas desde a la protección de los ecosistemas hasta el aprovechamiento
forestal sustentable y las actividades agrícolas. Lo preocupante de esa primera
propuesta es que las Subzonas de Preservación (donde sólo se permiten
actividades de conservación y de muy bajo impacto) abarcan sólo los pastizales de alta
montaña (que sí son importantes y albergan especies únicas de las montañas más
altas de México), pero dejan fuera (casi) por completo a los bosques de oyamel
y pino. De igual modo, la Subzona de Protección propuesta (dedicada enteramente
a la conservación) está marcada en una zona rocosa, casi desprovista de
vegetación, mientras que quedan carentes de la debida protección regiones
cercanas dónde crecen las especies de plantas más raras del Nevado de Toluca.
Luego de 77
años la zona del Nevado de Toluca estuviera protegidas por el decreto otorgado
por el entonces presidente Lázaro Cárdenas, el pasado 1 de octubre de 2013 esa
ley quedó obsoleta, por lo que la mayoría de los terrenos de las faldas del
volcán podrán ser explotados para actividades de desarrollo económico y
sustentable.
El nuevo
decreto presidencial, emitido por Enrique Peña Nieto y la Secretaría del Medio
Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) en el Diario Oficial de la Federación,
transforma las disposiciones por las cuales fue declarado Parque Nacional, en
el año de 1936. Esto significa que cerca de 96% de la superficie del
Xinantécatl podrá ser utilizada por los habitantes, el sector privado y público
para que de forma legal, se realicen actividades como la extracción de especies
forestales, el aprovechamiento extractivo de vida silvestre y actividades
agrícolas, pecuarias, pesqueras y acuícolas, además de la construcción y mantenimiento
de infraestructura pública o privada. El resto del área montañosa, que equivale
a cerca de mil 941 hectáreas, son las que estarán destinadas para la
conservación original y donde queda prohibido arrojar desechos orgánicos,
residuos sólidos o líquidos; rellenar, desecar o modificar los cauces naturales
de los ríos y arroyos; introducir ejemplares o poblaciones exóticas de la vida
silvestre; acosar, molestar o dañar de cualquier forma a las especies
silvestres, y ampliar la frontera agropecuaria mediante la remoción permanente
de vegetación natural, entre otras. A pesar de que estas actividades se
realizan de forma clandestina, expertos afirman que esto ha provocado la
pérdida total de 14 hectáreas, entre manantiales y ejemplares de flora y fauna,
ya que más de 10 mil personas, de 11 municipios, que habitan desde hace varios
años en ese lugar.